La calvicie es un proceso causado, de forma combinada,
por varios factores entre los que se encuentran la edad,
cambios hormonales y predisposición genética. Como
norma general cuanto más temprano comience, más severa
será su evolución. Otras causas de calvicies son los
accidentes, las quemaduras o determinadas enfermedades
de la piel.
El trasplante de pelo es sólo una de las múltiples técnicas con las que se puede tratar la
calvicie, debe entender; no obstante, que ningún tratamiento detiene definitivamente la
futura caída del pelo. Consúltenos su caso para asesorarle en cuanto a qué tratamientos son
los más indicados para Ud.
La cirugía de la calvicie puede mejorar su imagen y su autoestima pero no necesariamente
se acercará a su ideal o cambiará la imagen que los demás tienen de Ud. Es importante
que entienda que cualquier tipo de cirugía de calvicie utiliza su remanente de pelo. El
fin de la cirugía es, por tanto, encontrar la forma más eficaz de utilizar ese remanente en su
caso. Los mejores candidatos son pacientes sanos y con expectativas realistas. Presentarán
un crecimiento de pelo adecuado, y en cantidad suficiente, en la zona de la nuca y sus laterales,
que servirán como zonas donantes. Es importante que entienda que ningún tipo de
cirugía le devolverá el aspecto que tenía antes de comenzar la calvicie
Puesto que la cirugía de la calvicie es un tratamiento individualizado, para obtener los
mejores resultados es importante que nos consulte su caso y sus expectativas. Es importante
que nos comunique cualquier situación medica por la que precise tratamiento y que medicamentos
ha tomado recientemente.
La Cirugía de la Calvicie nunca debe ser realizada en
pacientes que presentan alguna infección activa en su cuerpo,
en pacientes con alteraciones de la coagulación de la sangre o
en la cicatrización de los tejidos, en pacientes con debilidad en
el sistema inmune o en pacientes que están o pudieran estar
embarazadas. Tampoco se debe realizar n aquellos pacientes
que se administran Minoxidil®. Cualquier paciente con una
enfermedad mental en tratamiento debería esperar a la estabilización
o resolución de su estado. Pacientes con expectativas
poco realistas o perfeccionistas no deberían someterse a ninguna
cirugía. Algunas de estas circunstancias suponen una
contraindicación temporal, otras suponen una contraindicación
absoluta.
Aunque se trata de procedimientos seguros y realizados
por especialistas, cada paciente presenta una capacidad de
curación distinta y por tanto los resultados finales nunca pueden
ser del todo predecibles.
Aunque muy raras, existe la posibilidad de que aparezcan
complicaciones durante o después de la cirugía que Ud. debe
conocer. Como en cualquier procedimiento quirúrgico existe
la posibilidad de infección o de sangrado excesivo que origine un hematoma o expulse las unidades foliculares. Aunque el cuero
cabelludo suele cicatrizar muy bien, pueden aparecer cicatrices dilatadas o hipertróficas que requieran futuras revisiones. En el
caso del trasplante de pelo es posible que un número de injertos “no prendan” y por
tanto no den origen al pelo definitivo. Si después de los tratamientos Ud. continúa perdiendo
pelo es posible que necesite tratamientos adicionales. La caída masiva de pelo
después de un trasplante (efluvio telógeno), suele ser una circunstancia transitoria que se
resuelve espontáneamente en tres a seis meses.
Calvicie androgénica o androgenética.
La caída de pelo ocurre tanto en hombres como en mujeres, incrementándose a medida
que envejecemos. La perdida de pelo varia de forma considerable de unas personas a
otras y es menor siempre en el sexo femenino.
Las causas de la calvicie androgénica no están establecidas, pero se postulan varias hipótesis.
En conclusión: lo único que está claro es que los folículos del área decalvada se renuevan poco, se van haciendo cada vez más
débiles y pequeños originando pelos cada vez más cortos y más finos hasta que finalmente dejan de producir pelo. Todo este proceso
está causado, al menos en parte, por la influencia de los Andrógenos sobre el folículo. No está demostrado que el estrés, la falta
de riego sanguíneo o el exceso de grasa sean causantes de la calvicie.
Otros tipos de calvicie.
Existen en el cuerpo de hombres y mujeres otras áreas donde existe pelo de forma natural y
puede perderse. Las cejas o el pubis presentan un pelo de características diferentes al de la
cabeza no sólo en su estructura sino también en cuanto a los factores que producen su caída.
En las cejas, la caída del pelo puede obedecer a una depilación excesiva y prolongada o ser
una manifestación más de determinadas enfermedades.
En el pubis, la perdida de pelo (en mujeres) obedece en ocasiones a trastornos hormonales
naturales o consecuencia de enfermedad. En la mayoría de los casos no existe ninguna alteración
que lo explique.
En ambos casos, al igual que en el cuero cabelludo, a medida que envejecemos también
perdemos pelo en estas zonas. En unas personas más rápido y en otras más despacio; en las
mujeres suele ser más acusado.
Además de la alopecia androgénica, hombres y mujeres pueden presentar alopecias, en el
cuero cabelludo o en otras áreas con pelo, de muy diversas causas. Traumatismos, quemaduras,
enfermedades generales o alteraciones hormonales, tratamientos médicos agresivos
(como la quimioterapia contra el cáncer) son causas “traumáticas” de caída del pelo. Estas
situaciones necesitarán, en muchos casos, enfoques de diagnostico y tratamiento mucho más
individualizados.
Aunque en muchos medios de comunicación y publicidad encontrará nombres muy variados, la filosofía que subyace a todos ellos es la misma: el trasplante de pelo. Nombres como trasplante folicular, microtrasplante de pelo, microinjerto de pelo, etc, pueden llegar a describir técnicas particulares pero, en el fondo, tienen en común el trasladar folículos pilosos desde la zona de la nuca a la zona de calvicie que se desea tratar basándose en la “dominancia donante”. El pelo situado en la zona trasera de la cabeza (la que queda entre las dos orejas y atraviesa la nuca) es genéticamente resistente a la caída y mantendrá también esta resistencia una vez trasplantado a la zona con calvicie. En este hecho se basa el éxito de un trasplante de pelo. Aunque los trasplantes de pelo se llevan realizando desde la década de 1930, no fue hasta 1959 cuando el Dr. Orentreich publicó la experiencia acumulada y describió el concepto de “dominancia donante”. Los miniinjertos se comenzaron a emplear en la década de 1970 y en la de los 80 se comenzó a realizar trasplantes de pelo mediante el uso de microinjertos.
Candidatos:
Los mejores candidatos para un trasplante de pelo son aquellos pacientes que no presentan enfermedades de base importantes
y con expectativas realistas sobre los resultados que se pueden obtener. Deberán tener un área donante de suficiente amplitud y
densidad como para poder tratar el área de calvicie. Cada paciente es único en cuanto a la extensión de la calvicie, edad actual y
edad de comienzo de la calvicie; color, textura y densidad de pelo; amplitud y densidad de la zona donante. Por tanto es de vital
importancia la entrevista con el especialista para establecer la naturaleza del caso, y los recursos de que se disponen. Tenga en
cuenta que es posible que sean necesarios varios trasplantes para conseguir determinado resultado estético.
Tipos de injertos:
Como se realiza:
Tras una cuidadosa planificación de las posibilidades se realizará un plan quirúrgico en el que se detallarán el área de calvicie a
trasplantar, el número de unidades foliculares o microinjertos necesarios para cubrirlo, así como el número de sesiones que habrá
que realizar. Entre una sesión y la siguiente es prudente esperar al menos tres meses. El estudio preoperatorio básico y necesario
antes de cualquier sesión consiste en una analítica básica de sangre con tiempos de coagulación y un electrocardiograma. Cualquier
medicación no necesaria así como tratamientos con Minoxidil deben suspenderse un mes antes de la operación.
Una vez en el quirófano se procederá a tomar una vía para la colocación de un suero. La sedación del paciente es opcional y
suele consistir en la administración de un sedante suave que elimine al paciente la ansiedad de la cirugía. La anestesia local se administra
mediante dos punciones encima de las cejas para bloquear los nervios supraorbitarios (de esta forma se anestesia prácticamente
toda la zona a trasplantar) y una punciones adicionales en la zona donante del pelo en la nuca. Una mezcla adecuada de
anestésicos locales puede proporcionar más de 4 horas de anestesia.
La primera parte del procedimiento supone la extracción, de la zona donante, del segmento de cuero cabelludo que contendrá
los folículos a trasplantar. Con una densidad media este segmento suele tener unos 11 a 13 cm de longitud por 1 a 1,5 cm de anchura
para obtener unos 1500 a 2000 pelos. El defecto resultante se cerrará con una sutura y la herida quedará escondida dentro
de su propio pelo.
La segunda parte de la operación consiste en ir separando, del segmento de cuero cabelludo extraído, los microinjertos y unidades
foliculares. Los injertos se colocarán en la zona receptora según se haya planificado en la consulta. Los microinjertos de uno
y dos pelos se insertan mediante microbisturís o agujas en las primeras lineas, creando una zona sinuosa y de transición hacia la
región con más densidad que estará por detrás. Reconstruir una primera linea es una tarea que requiere experiencia y un determinado
sentido artístico ya que será el punto de contacto visual principal del paciente. Es por tanto importantísimo realizarla bien
desde el primer momento ya que el pelo, una vez prendido, no caerá y será difícil rectificar. Posterior a las primeras líneas se implantarán
los microinjertos y unidades foliculares para espesar la zona receptora hasta completar la sesión. Ningún tipo de injerto
necesita sujeción. La propia sangre hace de adhesivo y lo fija. Una sesión de unos 2000 pelos dura al rededor de 4 horas.
Al terminar la sesión se coloca un vendaje suave que previene el manchado del paciente y protege los microinjertos de posibles
traumatismos en las primeras 12 horas, tiempo en el cual se fijan.
El postoperatorio:
Transcurridas 12 a 24 horas después de la operación se retirará el vendaje y el paciente puede iniciar el lavado de cabeza según
instrucciones especiales. En cada injerto se formará una pequeña costra que tardará en caer unos 10 a 14 días no dejando ningún
tipo de señal o cicatriz. A partir de los 5 o 6 días el paciente podrá lavarse la cabeza de forma normal sin ninguna precaución añadida.
No es aconsejable el uso de gorras para ocultar las costras durante mucho tiempo ya que las maceran y retrasan la curación.
Normalmente no existe dolor o es muy leve. La zona donante suele “tirar” un poco y es fácilmente controlable mediante analgésicos
suaves. Puede existir inflamación en la frente durante uno o dos días y no necesita tratamiento. La presencia de cicatrización
anormal, infección o hemorragia es posible pero extremadamente raro.
Lo habitual es que a partir de los tres meses comience a aparecer el pelo trasplantado. Este
pelo crecerá a la velocidad normal y podrá ser cortado o teñido sin problemas. La calvicie es
un proceso evolutivo y aunque por el momento solo necesite una sesión para cubrir expectativas,
es posible que más adelante necesite más sesiones para mantener los resultados.
La reducción de cuero cabelludo es una intervención encaminada a la extirpación directa de
la zona de calvicie. El razonamiento es lógico; si se consigue reducir la superficie de la calvicie
tendré una calvicie de menor tamaño sobre la que microinjertar.
Normalmente esta técnica así como el lifting de cuero cabelludo se emplean en calvicies más
avanzadas en las que dos o tres liftings de cuero cabelludo van a eliminar toda la coronilla y
parte de la calvicie media dejando sólo la zona frontal para recibir trasplantes. Esto supone
que calvicies avanzadas pueden obtener también buenos resultados finales en cuanto a densidad.
De acuerdo con el plan que se haya realizado pueden hacerse con anestesia local o general y
no necesitan ingreso hospitalario. La cicatriz inicial y la final tienen forma de “U” o herradura
y va escondida en los márgenes del pelo. La elasticidad del cuero cabelludo determinará
cuanta calvicie puede extirparse de una sola vez. Bien planificados, estos tratamientos
combinados con trasplante de pelo pueden ofrecer resultados espectaculares.
El postoperatorio es algo más molesto que en el trasplante de pelo por la existencia de mayor
tirantez. Las complicaciones igualmente son raras. Si se van a planificar varias reducciones,
deberán pasar al menos tres meses entre una y la siguiente. Es recomendable realizar siempre
primero las reducciones y posteriormente las sesiones de trasplante de pelo.
Quizá estas sean las modalidades de tratamiento quirúrgico menos empleadas para tratar la
calvicie androgenética. Se trata de métodos nacidos para fines reconstructivos y que se han
adaptado también al tratamiento estético de la calvicie.
Los expansores son bolsas de silicona que se implantan bajo la piel y al rellenarse con suero
producen un estiramiento de la piel. El excedente de piel que se consigue se emplea para
cubrir defectos variados. En el caso de la calvicie de origen traumático se colocan debajo del
cuero cabelludo cercano a la calva; en el caso de la calvicie androgenética se colocan en toda
la zona donante potencial que existe en el cuero cabelludo. Con el excedente de cuero cabelludo
que se consigue se pueden cubrir grandes áreas de una sola vez. El precio que hay que
pagar es un postoperatorio inmediato molesto, la necesidad de ir rellenando el expansor cada
semana o 15 días hasta la expansión completa y la obvia deformidad que se acaba produciendo por la presencia de los expansores hinchados. Estas circunstancias hacen que se trate de
una opción más encaminada a problemas reconstructivos que estéticos.
Los colgajos son porciones de piel unidas por un extremo (como una península) al resto del cuerpo por el cual reciben aporte de sangre para vivir. Estas porciones se pueden trasladar de lugar para cubrir defectos y, en el caso que nos ocupa, zonas de calvicie. En la cirugía de calvicie se ha empleado para crear una primera línea muy densa en un sólo tiempo. El empleo de esta técnica tiene que ser muy selectivo y en pacientes que sólo presentan entradas, sin signos claros de que su calvicie va a avanzar mucho mas. La realización de colgajos de forma indiscriminada puede originar con el paso del tiempo islas de cuero cabelludo aisladas en la zona frontal. Estas dos técnicas son privativas de casos muy seleccionados y estudiados, en pacientes por encima de los 40 años o con calvicies muy estables.
A lo largo de la Historia han surgido multitud de remedios contra la calvicie. Prácticamente todos coinciden en una falta de
rigor científico en su aplicación y en sus dudosos beneficios. Aún hoy, la ingente cantidad de “remedios” que hay es signo de que
pocos funcionan de verdad. A continuación se reseñan aquellos que están aprobados por autoridades sanitarias para el tratamiento
de la calvicie y otros que, aunque no tienen esta aprobación, tienen potenciales efectos beneficiosos. Ningún tratamiento médico va
a producir la generación de pelo “nuevo”; todo lo más actúan deteniendo o ralentizando el proceso de calvicie y revertiendo el proceso
de miniaturización de algunos folículos.
Finasteride: El concepto de alopecia androgénica viene de la influencia del componente genético y del componente hormonal
masculino en el desarrollo de la calvicie. La hormona masculina Testosterona tiene influencia directa sobre determinadas funciones
y características de las células. Para ser efectiva debe transformarse en DHT (Dihidrotestosterona) dentro de las células. Esta transformación
se produce por la acción de una enzima, la 5-alpha-reductasa. Pues bien, el Finasteride bloquea el Tipo 1 de esta enzima,
impidiendo que la Testosterona se transforme en DHT. Por tanto al suprimir la acción de la DHT sobre la miniaturización del
folículo, este se libera y puede continuar con un ciclo de vida normal.
El efecto beneficioso de este tratamiento suele comenzar a los tres meses pero puede retrasarse hasta un año. Solamente el 5%
de los pacientes presenta algún efecto secundario relacionado con la función sexual que desaparece al suspender el tratamiento.
Inicialmente sólo debe ser tomado por hombres ya que las mujeres corren un grave riesgo de malformaciones en el feto si se quedan
embarazadas mientras toman Finasteride.
Minoxidil: Se administra como loción al 2% ó 5%, dos veces diarias y es efectivo en un 30% de los casos. Es más efectivo en
mujeres que en hombres. Su efecto también puede tardar en aparecer al menos un mes. Aunque se postula que su efecto depende
de una mejora en el aporte sanguíneo del folículo, no está demostrado.
Tanto el Finasteride como el Minoxidil son tratamientos de por vida. Esto quiere decir que los efectos beneficiosos se pierden
pasados unos meses de cesar en su uso.
Otros tratamientos: Los suplementos nutricionales como vitaminas del complejo B, zinc, ácido gamma linolénico, té verde y
otros muchos, se toman con carácter empírico, no teniendo base científica, actualmente, que ratifique su eficacia verdadera. Indudablemente,
tratamientos como los anticonceptivos de tipo antiandrogénico tendrán su eficacia en casos donde exista un trastorno
hormonal subyacente a la calvicie femenina.
Cejas: Para repoblar unas cejas que han perdido pelo por el motivo que sea se puede optar por dos tratamientos. El trasplante
de pelo es muy efectivo en estos casos y bien planeado ofrece muy buenos resultados. La zona donante de los injertos debe estar
situada en áreas cercanas a la implantación de la nuca para asegurar que la textura y longitud final de crecimiento se parezcan lo más posible al de una ceja natural.; no obstante el pelo trasplantado deberá ser cortado periódicamente ya que su longitud final
siempre será mayor que la del pelo original. La planificación del trasplante es igualmente importante por que de ello dependerá la
orientación y distribución del pelo trasplantado y por tanto el resultado estético final. Solamente en cejas completamente calvas
suele ser necesario la planificación de más de una sesión.
La realización de colgajos de cuero cabelludo tunelizados hacia las cejas es otra opción quirúrgica más reservada a casos reconstructivos
posteriores a accidentes en los que unas extensas cicatrices crearían problemas de prendimiento a los injertos.
Pestañas: La filosofía es parecida a la del tratamiento de cejas con la diferencia que con unos 8 a 10 pelos por pestaña suele ser
suficiente para obtener un resultado aceptable. Esta es sin duda la modalidad de trasplante que puede dar más problemas en el
postoperatorio por la formación de quistes, la dirección aberrante que en ocasiones toman los pelos o por las molestias crónicas que
a veces producen.
Pubis: Se trata de una zona muy agradecida para los trasplantes de pelo. La metódica es similar a la que se realiza con los casos de alopecia androgénica. Los microinjertos y unidades foliculares se toman también de áreas seleccionadas de la cabeza y se colocan según la orientación y distribución que tienen habitualmente en esta región. Las normas postoperatorias y el crecimiento posterior del pelo siguen las mismas pautas que en el tratamiento de la calvicie androgénica.
La evolución y los cuidados postoperatorios varían bastante de un procedimiento a otro. Los trasplantes de pelo y las reducciones
de cuero cabelludo habitualmente permiten una actividad normal en 24 a 48 horas. En los trasplantes de pelo se forman pequeñas
costritas (una por cada unidad folicular trasplantada) que tardan en caer unos siete a diez días sin dejar ninguna señal. En
el caso de las reducciones, la cicatriz resultante suele tardar en blanquear varios meses quedando siempre camuflada por la linea
del pelo. En todos los casos es importante no realizar ejercicios bruscos y deporte al menos en dos o tres semanas para evitar complicaciones.
Las revisiones periódicas son importantes y aconsejables para evaluar que el crecimiento del pelo es el adecuado y que
la cicatrización es correcta. El pelo trasplantado tardará de seis a doce semanas en aparecer y suele crecer a una velocidad de un
centímetro por mes.
Debe entender que tratar una calvicie de forma adecuada y con buenos resultados estéticos necesitará varios procedimientos y
algo de paciencia por su parte. El beneficio que obtendrá si sigue el programa que se le aconseje es un pelo definitivo que no se
caerá y como mucho mínimos retoques caso que su calvicie continúe avanzando.
¿Por qué?
Aunque con menos frecuencia e intensidad, las mujeres también pueden sufrir alopecia en algún momento de sus vidas. El
proceso de la calvicie femenina es muy similar a la masculina, una miniaturización y atrofia de los folículos pilosos marcados genéticamente
y mediada por andrógenos. La diferencia fundamental con la calvicie masculina es que este proceso suele ser más leve,
más difuso, menos extenso y con una distribución y evolución diferente. Así mismo los antecedentes genéticos suelen ser mucho
menos claros que en los hombres. Sólo cuando una mujer presenta una calvicie extensa con un patrón masculino, puede detectarse
una elevación de andrógenos; en el resto de casos los niveles de andrógenos suelen ser normales.
La calvicie femenina afecta, en mayor o menor grado, al 87% de las mujeres en la premenopausia y suele afectar a las regiones
centrales del cuero cabelludo de forma difusa, sin crear entradas o coronilla. Según que la intensidad de esta calvicie sea leve, moderada
o severa, se establecen los tipos Ludwig I, II y III. En casos con elevación anormal de andrógenos, los patrones de calvicie
femenina se asemejan a los de la masculina (calvicies severas con presencia de entradas y coronilla).
Diagnóstico.
El proceso de diagnostico de una calvicie femenina puede ser igual de sencillo que en el caso de los hombres. No es necesario pedir pruebas de laboratorio específicas o realizar biopsias de cuero cabelludo. Solo en aquellas pacientes en las que no quede clara su inclusión como tipo I, II o III, se puede realizar una historia clínica más completa con antecedentes familiares, tratamientos médicos y solicitud de pruebas complementarias de hierro, minerales, tiroides, hormonas masculinas y femeninas.
Enfoque terapéutico.
El enfoque de tratamiento para la calvicie femenina es similar al de la masculina con varias excepciones. El microinjerto de
pelo suele ser la única opción quirúrgica válida para las mujeres. La zona donante suele tener una densidad menor que en los
hombres y la zona a cubrir suele ser más extensa. Esto hace que el tipo de pelo (liso, rizado, grueso, fino, oscuro o claro) y el color
de la piel sean determinantes para que el tratamiento tenga el éxito que se pretende. También la edad de la paciente, cuando comienza
a perder pelo, es muy importante ya que habrá que “adivinar” cual va a ser la progresión futura de su calvicie. Como tratamiento
médico principal está el Minoxidil, que en las mujeres tiene mayor eficacia que en los hombres. Aunque el Finasteride
podría ser tomado también por las mujeres, el riesgo de producir graves malformaciones en el feto, caso de estar embarazada, hace
que sea poco recomendable en mujeres premenopausicas.
Dr. Juan Monreal
Médico
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica
Miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética
Miembro de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery
Miembro de la International Federation for Adipose Therapeutics and Science
Hospital San Rafael
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