La cirugía estética genital puede mejorar su apariencia y
su autoestima, pero no necesariamente cambiará la apreciación
que los demás tengan de Vd. Antes de decidirse
por esta cirugía piense cuidadosamente cuales son sus
expectativas y discútalas con nosotros.
En ocasiones los signos de envejecimiento prematuro se presentan también en “otras”
localizaciones a parte de las clásicas arrugas de la cara y cuello. La escasez o incluso la ausencia
del vello púbico femenino o la perdida de tersura y volumen en el pubis o labios mayores,
pueden provocar sentimientos de vergüenza o pudor en algunas mujeres e incluso
falta de confianza con su propia pareja. Otras veces unos labios menores excesivamente
grandes puede producir dificultades en las relaciones sexuales.
En este folleto encontrará un resumen con las principales técnicas para mejorar estos
aspectos; cualquier duda que le pudiera surgir en cuanto a su caso debería ser consultada
directamente para poder aclararla en las mejores condiciones.
Estas operaciones pueden realizarse de forma aislada o junto a otros procedimientos de
cirugía estética como la lipoescultura, abdominoplastia, lipoimplante, etc. De hecho, tratamientos
como la liposucción del pubis o la abdominoplastia son excelentes aliados en el
rejuvenecimiento de los genitales femeninos. Los mejores candidatos para este tipo de intervenciones son aquellas personas con discretas o llamativas alteraciones estéticas o morfológicas
que buscan una mejoría, no la perfección, en su aspecto. Este tipo de intervenciones
pueden mejorar su aspecto y su autoestima pero no necesariamente tienen que mejorar sus
relaciones sexuales o conseguir su ideal de belleza.
La condición principal para someterse a estas operaciones es encontrarse con un grado
de salud aceptable y psicológicamente estable para entender cómo se realizan y que grado
de mejoría se puede obtener.
Este tipo de intervenciones nunca deben ser realizadas en
mujeres que presentan alguna infección activa en su cuerpo,
en mujeres con presencia de lesiones malignas o premalignas,
en mujeres con alteraciones de la coagulación de la sangre o en la cicatrización de los tejidos, en mujeres con debilidad en
el sistema inmune o en mujeres que están o pudieran estar
embarazadas. Cualquier paciente con una enfermedad mental
en tratamiento debería esperar a la estabilización o resolución
de su estado. Algunas de estas circunstancias suponen
una contraindicación temporal, otras suponen una contraindicación
absoluta.
La cirugía estética de la región genital externa incluye
tratamientos que actúan sobre los labios menores, labios mayores,
clítoris y región púbica. El himen y vagina son susceptibles
de tratamiento quirúrgico pero no se abordan en este
folleto.
Las labioplastias tratan los labios menores y/o mayores.
Las clitoroplastias tratan problemas del clítoris o del capuchón
que lo recubre. En la región púbica pueden realizarse liposucciones,
dermolipectomías o trasplantes de pelo.
Todas las cirugías que se describen más adelante tienen una baja incidencia de complicaciones
siempre que se realicen de forma adecuada y se cumplan todos los cuidados
postoperatorios. La dehiscencia de las heridas (la herida se abre antes de cicatrizar completamente),
la mala cicatrización, la infección o el sangrado excesivo suelen ser raras
ocurrencias si se realizan de forma adecuada y se realiza un postoperatorio escrupuloso.
La falta de prendimiento de la grasa o de los microinjertos de pelo es una posibilidad
teórica pero relativamente rara en la practica si las normas postoperatorias se cumplen
integramente. Las asimetrías ocurren normalmente como consecuencia de otras complicaciones.
La colaboración médico-paciente se hace imprescindible para eliminar riesgos innecesarios
y asegurar un postoperatorio sin incidencias. En general se trata de cirugías con
normas postoperstorias sencillas y fáciles de cumplir. Consúltenos todas sus dudas y sobre
todo comuníquenos cualquier incidencia o tratamiento médico reciente que haya
realizado.
- Reducción de labios menores (Labioplastia o ninfectomía): En ocasiones los labios menores (aquellos que rodean el
orificio de la vagina) pueden ser de un tamaño superior al normal plegándose sobre si mismos, dificultando en muchas ocasiones las
relaciones sexuales o incluso marcándose a través de la ropa. Los labios menores pueden reducirse a un tamaño funcional y estéticamente
más normal que no resulte problemático ni molesto y sin que pierdan su
función protectora o su sensibilidad. Formando parte de la unidad estética de los
labios menores se encuentra el capuchón del clítoris. Esta área de piel que recubre el
clítoris puede tener también un tamaño mayor del adecuado protruyendo hacia el
exterior a modo de pene. En ocasiones el capuchón y el propio clítoris se encuentran
descendidos por debajo de su lugar ideal. Estas circunstancias descritas pueden, e
incluso deben, ser corregidas si se detectan para poder conseguir un resultado adecuado.
La operación se realiza bajo anestesia local con sedación, dura unos 45 a 60 minutos
y no necesita ingreso en Hospital. Existen varias técnicas para realizar la reducción,
cuya elección se deberá basar el tamaño y forma de los labios menores así como en
el tamaño de los labios mayores (ver apartado anterior). Una vez anestesiada la zona
bajo sedación, se procede a extirpar minuciosamente el exceso de tejido labial dejando
un tamaño y una forma estética y funcionalmente adecuadas. Nunca debe dejarse
unos labios menores excesivamente pequeños ya que puede llegar a perderse la capacidad
de lubricación a la entrada de la vagina. Según el tipo de labio el cierre se
realiza minuciosamente con suturas muy finas que no necesitan retirarse. De forma
habitual no todos los labios menores grandes son iguales, por lo que, idealmente, se
debe aplicar la técnica adecuada a cada paciente. Incluso hay ocasiones de grandes
asimetrías entre los dos labios del mismo paciente.
Si el capuchón del clítoris necesitase algún tratamiento, este se realiza simultáneamente
a la labioplastia. Normalmente esta área deberá elevarse a su posición adecuada
y eliminando el tejido redundante. El cuidado deberá ser exquisito en su realización
ya que el clítoris no debe quedar suficientemente expuesto como para producir
molestias o sensaciones desagradables. Si la región del clítoris no se trata cuando
es necesario se corre el riesgo de acentuar su aspecto caído o abultado.
El postoperatorio cursará con leves molestias o escozor durante las primeras 48 horas, debiendo llevar ropa holgada para reducirlas
al mínimo. La inflamación suele ser llamativa y acompañada de alguna moradura, pero se normaliza en unos cuatro o cinco
días. El reposo y la higiene son fundamentales y constituyen las principales armas en las curas postoperatorias. Con una evolución
adecuada la inflamación desaparecerá en unos quince días, pudiendo entonces reanudar, con el debido cuidado, sus relaciones sexuales.
El aspecto final no lo apreciará hasta que hayan pasado un mínimo de 3 meses. Durante este periodo terminará de producirse
la desinflamación y puede existir alguna reducción en la sensibilidad que finalmente se normalizará. Las cicatrices serán prácticamente
indetectables.
- Lipoimplante (microinjerto de tejido adiposo): mediante esta técnica se puede rellenar un pubis o labios mayores finos, que han
perdido turgencia o que se presentan avejentados. De forma natural en estas zonas hay grasa, por lo que no existirá ningún inconveniente
anatómico en injertarla. El Lipoimplante es un complemento muy aconsejable en casos en los que se va a realizar una
reducción de labios menores (labioplastia) presentando el paciente unos labios mayores relativamente finos. De esta manera se contrarrestan
los tamaños finales y el resultado es mucho más natural evitándose simultáneamente la extirpación excesiva de labio menor.
Teniendo en cuenta que los labios menores no deben ser “amputados” o reducidos excesivamente como para que se escondan
tras los mayores, el relleno se convierte en un aliado, a veces, imprescindible.
Se realizará una pequeña aspiración de grasa del área anatómica elegida; esta suele ser la cara interna de los muslos o el abdomen.
La grasa una vez purificada y procesada, se inyecta en las zonas de pubis o labios mayores que lo necesiten. Puede consultar
el folleto Lipoimplante para obtener más información . Suele realizarse con la misma anestesia local y sedación que la labioplastia
y no precisa ingreso en Hospital. Durante, aproximadamente, dos o tres semanas puede haber inflamación y puede palparse
el implante de grasa. Pasadas cuatro a seis semanas el tamaño suele ser ya el definitivo y la grasa se habrá integrado totalmenteteniendo
un tacto y un aspecto totalmente naturales.
- Microinjertos de pelo en el pubis: Con el trasplante de unidades foliculares se
trata de repoblar el vello perdido en el pubis. Normalmente el pelo donante es necesario
extraerlo de la zona baja de la nuca lo que supone que su crecimiento en el
pubis va a ser mayor que el original necesitando, por tanto, cortes periódicos. Sólo
se trasplantan unidades de uno a tres pelos, por lo que el resultado final es estéticamente
muy aceptable. Si la falta de vello es muy acusada será necesario realizar dos
sesiones espaciadas unos tres o cuatro meses. Una vez preparados los microinjertos,
se procede a su distribución según el patrón femenino realizando incisiones de uno
a dos milímetros. Al terminar la operación, que se realiza con anestesia local, se
coloca un vendaje protector y el paciente es dado de alta. El crecimiento del pelo
trasplantado suele demorarse unas 8 a 14 semanas. Se trata de un pelo definitivo
que ya no volverá a caer. De acuerdo con grado de calvicie puede que sean necesarias
más de una sesión de trasplante.
Los procedimientos de cirugía estética genital no suelen ser intervenciones excesivamente
dolorosas pero probablemente necesite algún analgésico suave. Es normal
la aparición de moraduras y de inflamación que desaparecerán gradualmente. Cada
intervención tendrá sus instrucciones postoperatorias pertinentes para que la
evolución sea la satisfactoria.
Con el microinjerto de pelo podrá hacer una vida normal desde las 48 horas, cuidando muy bien la zona trasplantada durante
la primera semana. Las costras de los microinjertos se caerán en 10-14 días y el pelo que aparezca después del trasplante será definitivo.
Con el lipoimplante también deberá guardar reposo cinco a siete días para asegurar el prendimiento de la grasa. Normalmente
no hay vendajes o puntos que retirar. Si se ha reducido los labios menores deberá mantener abstinencia sexual durante un
mínimo de tres a cuatro semanas y ser muy escrupulosa en la higiene diaria evitando también prendas de vestir ajustadas.
En este folleto ha encontrado las bases de los tratamientos para mejorar estética y funcionalmente los genitales externos femeninos.
Se trata de procedimientos muy individualizados por lo que las consultas preoperatorias se hacen imprescindibles para su
planificación y para que Ud. nos comunique cuales son sus motivaciones y expectativas.
Dr. Juan Monreal
Médico
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica
Miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética
Miembro de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery
Miembro de la International Federation for Adipose Therapeutics and Science
Hospital San Rafael
C/ Serrano, 199
28036 Madrid
C/ Serrano, 207 - 1º planta
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Tlf: 91 656 05 49
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