La reconstrucción de un pecho que ha sufrido una Mastectomía es posiblemente una de
las operaciones de Cirugía Plástica con mayor recompensa. El refinamiento de la
técnicas quirúrgicas y la introducción de nuevos tipos de implantes hace que hoy en día
se pueda “recrear” un nuevo pecho con unas características muy próximas a la
naturalidad. A pesar de poder obtenerse muy buenos resultados, las reconstrucciones
de mama no son procedimientos simples. Necesitan un alto grado de planificación
porque cada caso requiere un abordaje quirúrgico particular y porque siempre se debe
tratar de ofrecer la mejor simetría entre el pecho mastectomizado y el sano.
Al considerar una reconstrucción de mama no piense que está cometiendo una
frivolidad. Piense que vamos a intentar devolverle una gran parte de su autoestima.
Una reconstrucción mamaria podrá mejorar su apariencia y su autoestima, pero no
necesariamente cambiará la apreciación que los demás tengan de Ud. Antes de
decidirse por este tipo de cirugía piense cuidadosamente en sus expectativas y
discutalas con nosotros.
Prácticamente cualquier mujer ya mastectomizada o que va a serlo puede ser candidata
para una reconstrucción. Indudablemente las mejores candidatas son las que presentan
la enfermedad limitada a la mama y no requieren terapia posterior como radio o
quimioterapia o esta ya ha sido completada.
En muchas ocasiones, por decisión médica o de la paciente, la reconstrucción se realiza
al cabo de los meses o años de haberse realizado la mastectomía. En casos particulares
una reconstrucción puede realizarse en el mismo acto quirúrgico que la mastectomía.
En cualquier caso informese de todas las posibilidades de tratamiento que en su caso se
pueden emplear y cual es la más aconsejable para Ud. Una vez realizada una
mastectomía y necesitando tratamiento adicional como radio y/o quimioterapia deberá
esperar a terminar estos tratamientos para poder someterse a una reconstrucción.
La cirugía de reconstrucción mamaria está considerada como un procedimiento seguro,
pero no exento de los riesgos inherentes a cualquier operación y de complicaciones
propias de este procedimiento.
Como en cualquier cirugía , en una reconstrucción mamaria pueden aparecer problemas
derivados de un sangrado excesivo, de la reacción anómala a la anestesia,de la infección
o de una cicatrización anormal. Si es fumadora, piense en dejarlo con anticipación.
Dentro de las complicaciones asociadas a esta operación, cuando se utilizan prótesis,
quizá la más frecuente sea lo que denominamos “contractura capsular”. Esto ocurre en
un porcentaje muy bajo de pacientes (5% - 25%) y consiste en la contracción de la
“cicatriz” que se forma alrededor de la prótesis. Si esta contracción es lo suficientemente
intensa puede llegar a producir la deformación del pecho. La contractura es
generalmente leve y muchas veces no requiere tratamiento; cuando es intensa puede
obligar a la retirada de la prótesis. Estos casos más severos suelen asociarse a
tratamientos con radioterapia.
En ningún estudio se ha demostrado que las prótesis de mama produzcan cáncer o que
retrasen su correcto diagnostico.
De forma ocasional, y generalmente derivados de accidentes, las prótesis de pecho
pueden romperse o rasgarse. Si esto ocurriese será necesaria una segunda
intervención para retirarlos o sustituirlos.
Si su reconstrucción mamaria se ha realizado sin prótesis, las complicaciones suelen
derivar de una curación retardada o entorpecida de los tejidos que se han transpuesto.
Aunque suelen ser problemas menores que no ensombrecen el resultado final, el ser
fumador los agrava.
No debe asustarse por todo lo indicado ya que se trata de situaciones muy poco
frecuentes. Sí es necesario que Ud. conozca y entienda la naturaleza de esta
operación. Nosotros estaremos encantados de solucionar en todo momento cualquier
duda que pueda tener.
La premisa que debe prevalecer en todo momento es la información. Transmita sus
dudas, sus expectativas y sea franca a la hora de comunicarse. Facilite toda la
información referente a su caso, siempre que pueda. Si la comunicación es fluida,
podremos establecer cual es el mejor modo de reconstrucción para su caso y su estado
de salud, y si en la mama sana es necesario o recomendable realizar algún ajuste para
dar simetría y al mismo tiempo tener la oportunidad de explorar la glándula y tomar
muestras. Una vez establecido el plan quirúrgico se realizan los estudios preoperatorios
pertinentes.
Normalmente una reconstrucción mamaria completa necesita un número de dos a
cuatro intervenciones. En función del método que se vaya a emplear, cada intervención
puede necesitar un tipo de anestesia distinto. Las primeras fases de la reconstrucción
suelen realizarse con anestesia general y requieren ingreso en el Hospital. Las últimas
fases, en ocasiones, se realizan con anestesia local y sedación y de forma ambulante.
Resumiremos todas las posibles opciones en tres
grupos:
I. Reconstrucción con implantes.
II. Reconstrucción con tejidos del propio paciente.
(colgajos).
III. Reconstrucciones mixtas : colgajos con
implantes.
iV. Reconstrución mediante microinjertos de grasa.
Expansión de piel: Se trata de una
intervención relativamente parecida al aumento de
pecho por motivos puramente estéticos. Supone
la colocación de un implante hinchable bajo la
musculatura del tórax. Este implante es en
esencia una prótesis de silicona vacía que, una
vez implantada, se va rellenando con suero a lo
largo de las sucesivas semanas de postoperatorio
hasta alcanzar el tamaño deseado. El implante
hinchable es posteriormente sustituido por una
prótesis definitiva en una segunda operación. Existen actualmente expansores
“definitivos” o “prótesis mixtas” que no necesitan ser sustituidos una vez alcanzado el
volumen deseado ya que contienen internamente un volumen definido de silicona.
Estos implantes ahorran por tanto una intervención. Frente a la reconstrucción con
tejidos propios (colgajos) tienen la ventaja de ser procedimientos más sencillos y con
menor tiempo de recuperación. Una vez conseguido el tamaño estable (sea con la
prótesis definitiva o con la prótesis mixta) se planifica la reconstrucción de la areola y el
pezón.
Los tejidos necesarios para reconstruir el pecho
se toman de áreas distantes. Consisten en porciones de piel, grasa y músculo que son
transferidos desde el abdomen o la espalda hasta el tórax, donde se remodelan para
darles forma de pecho sin necesidad, en algunos casos, de usar prótesis. Son
procedimientos más laboriosos, dejan cicatrices y tienen mayor tiempo de
recuperación.
Colgajo TRAM:
La intervención es en cierto modo parecida a la realizada para corregir
la flaccidez abdominal. La porción de piel y grasa que queda entre el ombligo y el pubis
se traslada hasta el tórax donde se le dará forma de pecho. El defecto del abdomen se
cierra estirando la piel abdominal.

Colgajo de Dorsal Ancho:
Esta modalidad toma una porción de piel y grasa y músculo
dorsal ancho subyacente para trasladarlo hacia el tórax. Normalmente esta operación
necesita del uso de implantes para dar volumen por que el colgajo normalmente no es
suficiente.

Estos procedimientos tienen su utilidad principal en aquellos pacientes en los que la
piel torácica residual después de la mastectomía es de insuficiente calidad, ha sufrido
por radioterapia o sencillamente la paciente no desea usar prótesis en la
reconstrucción.
Supone la combinación de colgajos con prótesis.
Suele emplearse en pacientes delgadas con problemas en la piel y musculatura del
tórax.
Una vez reconstruido el pecho
mastectomizado se realiza la reconstrucción de la areola y el pezón en otro tiempo
quirúrgico. La mejora o el ajuste del pecho sano para mejorar el aspecto final puede
realizarse como intervención aislada o combinada con alguna de las anteriores
En casos seleccionados se puede realizar una reconstrucción estadiada mediante la aportación de volúmen usando microinjertos de grasa. La técnica consiste básicamente en realizar rellenos progresivos mediante la inyección del tejido adiposo del propio paciente. Al no existir prótesis se evitan todos los problemas derivados de las mismas; las intervenciones son menos agresivas (se realizan con anestesia local y sedación en régimen ambulatorio) y con un período de recuperación más corto. Son especialmente útiles en casos de radiodermitis y de cuadrantetomías o mastectomías parciales. Los inconvenientes son un mayor númenro de intervenciones y un seguimiento estrecho del postoperatorio a medio y largo plazo. Para mayor información consulte este enlace.
La evolución postoperatoria dependerá mucho de la complejidad de la operación. Una
reconstrucción con expansor normalmente supone un día de ingreso y vida normal en
siete o diez días. El expansor o la prótesis mixta se irá rellenando progresivamente
durante un periodo de varias semanas.
Una reconstrucción compleja con colgajos precisa una gran colaboración por parte del
paciente. Se realizan con anestesia general y normalmente necesitan de dos a cuatro
días de ingreso, pudiendo hacer vida normal en dos a tres semanas mínimo.
Las intervenciones para reconstruir la areola y el pezón son ambulantes y se realizan
habitualmente con anestesia local.
Idealmente el tipo de tratamiento que necesite el pecho sano se deberá decidir como
parte integrante de la estrategia inicial de reconstrucción (si fuera necesario). Su
realización depende mucho de la circunstancia de cada paciente y del plan de
reconstrucción. Puede realizarse simultáneamente con alguno de los pasos iniciales de
reconstrucción o dejarse como intervención final para dar simetría.
La forma del nuevo pecho podrá cambiar y mejorar con el paso de los meses, así como
las cicatrices resultantes de la operación. La decisión en cuanto a mejorar el pecho sano
y reconstruir la areola y pezón puede retrasarse varios meses.
Aunque los resultados que pueden obtenerse con estas técnicas son muy
satisfactorios, debe entender que la forma de su nuevo pecho no será la misma que la
que tenía antes de la mastectomía y que la simetría entre ambos pechos podrá ser
buena pero nunca perfecta.
Para la mayoría de las pacientes mastectomizadas una reconstrucción mamaria puede
mejorar dramáticamente su aspecto y calidad de vida, así como su autoestima.
Dr. Juan Monreal
Médico
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica
Miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética
Miembro de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery
Miembro de la International Federation for Adipose Therapeutics and Science
Hospital San Rafael
C/ Serrano, 199
28016 Madrid
C/ Serrano, 207 - 1º planta
28016 Madrid
C/ Londres, 54 - 1º D
28850 Torrejón de Ardoz
Madrid
Tlf: 91 656 05 49
http://www.drmonreal.info
http://www.rinoplastia.com.es
http://www.lipoimplante.es
| | Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode. Compruébelo aquí. |